Danubio Salado o buchteln

Danubio Salado o buchteln

Es una masa leudada tipo brioche

El Danubio es unas de las tantas facaccias, tortas saladas, pasteles rellenos que son perfectas para una mesa buffet, o como aperitivo en las grandes celebraciones (¿estás pensando ya en la comida de Navidad?)

La peculiaridad de este brioche esponjoso consiste en su estructura ya que está formado de muchas bolas rellenas, que permiten jugar con las formas, y crear un simple Danubio redondo, en forma de corona o las formas que más te gustan.

Danubio y su historia

La origen del Danubio no es italiana. Existe, de hecho, en Austria un pastel llamado “buchteln” que es un brioche dulce, hecho de tantas bolitas rellenas de mermelada de ciruelas. Según algunos este pastel fue traído en Nápoles por los pasteleros de los Borbones tres la boda entre Fernando I y María Carolina de Habsburgo-Lorena. Según otros fue el pastelero napolitano Scaturchio, a traerlo de retorno a casa después de la guerra en Austria.

Lo que si es cierto que también en la zona del Tiról italiana (la zona del Trentino Alto Adige cerca de la frontera con Austria) siempre se ha preparado este pan brioche especial.

¿Danubio salado o Danubio dulce?

Cualquiera sea su origen el Danubio se puede gustar en doble versión: tanto dulce que salada.

En Nápoles por ejemplo según tradición el relleno salado es un mix de diferentes quesos, jamón dulce y chorizo (se puede comprar el mix directamente en la charcutería- pide por “il misto“). Mi versión preferida es con jamón York, queso provola, tomates secos y corazón de alcachofas.

En el Tirol se consume más la versión dulce, con mermelada casera de albaricoque o de manzana, y a veces bañados en una salsa dulce de naranja, cuando el broche está aún caliente.

Danubio extra

¿Y que te parece si le añadimos un toque extra? La propuesta de la Clandestina es el “Danubio Pizza” con el extra de tomate y mozzarella filante.

Para hacerlo, simplemente tendremos que preparar una salsa de tomate para la pizza (en este post te digo como hacerla sin errores), y enriquecer la superficie del Danubio con tomate, mozzarella, albahaca y un chorrito de aceite.

¡Igual que una pizza margherita! Un resultado increíble

Ingredientes

  • Empezamos preparando una pre-masa. Vertemos en un bol 100 gr de harina de gran fuerza (300-350 W) , 50 ml de agua y 50 ml de leche tibia, juntos con la levadura. Podemos utilizar masa madre activa o 10 gr de levadura fresca. Mezclamos bien con una cuchara de madera, hasta obtener una cremita.

  • Cubrimos con papel film y dejamos que suba en el horno (mejor sí con la luz encendida) durante 2 horas mínimo.

  • A continuación añadimos 600 gr de harina fuerte, 140 ml de leche, 140 ml de agua, 35 gr de azúcar y 12 gr de sal.

  • Trabajamos la masa para homogeneizar todo los ingredientes, hasta que se hayan absorbido todos los líquidos.

  • Añadimos ahora 70 gr mantequilla blanda en trozos pequeños y seguimos amasando. No añadir más mantequilla hasta que la primera esté bien absorbida.El resultado final debe ser una masa lisa, fácil de trabajar y que se despegue de las paredes del bol.

  • Volvemos a cubrimos con papel film y dejamos que suba en el horno durante 4 horas. Su volumen tiene que triplicar.

  • Mientras tanto cortamos 150 gr queso provola en cubitos, 150 gr de jamón York, y en una sartén cocinamos 3 corazones de alcachofas durante unos 10 minutos, con un poco de aceite y cebolla.Reservamos y dejamos enfriar.

  • Volemos a la masa. Dividimos la masa en trozos de 40 gr cada uno (utiliza una báscula para ayudarte).

  • Con cada una de ellos hacemos una bolita. La aplastaremos con el dedo, y en el medio posicionamos unos trocitos de jamón, de queso y de alcachofas.

  • En seguida tiramos de las partes laterales de la masa para cerrar la bolita en el centro con un pellizco.Nos preocuparemos que la bola esté bien cerrada (para evitar que el relleno salga durante la cocción) y la posicionamos en un molde para hornear.

  • Hacemos lo mismo con todas las bolitas, hasta acabar la masa.En el molde posicionamos las bolas a una distancia de unos milímetros entre ellas, para que puedan tener espacio para volver a leudar.

  • Tapamos con film transparente y lo dejamos subir otra vez, hasta que haya doblado su tamaño, unas 3 horas approx.

  • Pasado este tiempo pincelamos la superficie del Danubio con yema de huevo o leche.

  • Cocemos en el horno caliente durante unos 30 minutos a 180°. Si vemos que el Danubio se está dorando demasiado, podemos cubrir la superficie con una hoja de papel de aluminio por encima.

  • Retiramos del horno y dejamos enfriar en el molde, durante al menos 15 minutos, antes de servir.


Related Posts

Street food en Nápoles

Street food en Nápoles

Prueba el “Cuoppo” en el centro histórico y acaba con el “Tarallo” en Sanitá La ciudad de Nápoles ofrece mucha, muchísima variedad de comida callejera. Es casi imposible pasear por las calles y no tener tentaciones gastronómicas. Comete un Cuoppo frito (y olvídate de la […]

Focaccia con uva negra

Focaccia con uva negra

Septiembre es sinónimo de vendimia Entrar en una panadería en Florencia en la época de la vendimia, significa encontrar en los abundantes escaparates, no solamente panes, pizzas y “focaccias normales”, sino también este tipo de focaccia especial (schiacciata o stiacciata en dialecto local). A la […]


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *